17/07/2024

¿Qué está pasando en Chihuahua? Te explicamos el conflicto por el agua

Campesinos han protestado en Chihuahua para impedir que las presas de la entidad entreguen agua a Estados Unidos, lo que aseguran, afectaría sus cultivos; te contamos de qué se trata este conflicto.

Recientemente las presas de Chihuahua han sido escenario de diversas protestas y actos vandálicos realizados por campesinos que señalan que la entrega de agua a Estados Unidos los dejaría sin el recurso suficiente para sus ciclos de cultivo ya que, aseguran, en la entidad hay una sequía atípica.

Este año, las protestas se han intensificado derivado del aumento del desfogue en las presas de Chihuahua, ya que México tiene como límite el 25 de octubre próximo para entregar el agua que adeuda a Estados Unidos.

El martes 8 de septiembre campesinos se enfrentaron a personal de la Guardia Nacional en la presa La Boquilla, cuyo desfogue se intensificó el lunes pasado; obligaron a los oficiales a retirarse de la zona y se reportó la muerte de una mujer durante una de las agresiones.

El subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía, afirmó que grupos políticos que hacen mal uso del agua han impulsado la violencia e incluso señaló que hay una especie de «huachicoleo del agua».

Derivado de las protestas y los enfrentamientos, en MILENIO te explicamos el conflicto en Chihuahua.

¿Por qué México debe agua a Estados Unidos?

​Para entender el conflicto en Chihuahua es necesario explicar qué es el Tratado sobre Distribución de las Aguas Internacionales y por qué México le debe agua a Estados Unidos.

El tratado fue firmado en 1944 por los gobiernos de México y Estados para establecer la paz, luego de una disputa por el territorio de Texas; en el tratado se establece que los dos países tienen derecho a hacer uso de las aguas del Río Colorado y del Río Bravo, de las que se abastece el norte de la República Mexicana.

Así, México debe dar anualmente 431 millones de milímetros cúbicos (Mm3) a Estados Unidos por el Río Colorado; mientras que los norteamericanos entregan al país mil 850 millones de metros cúbicos por el Río Bravo anualmente. 

México tiene posibilidad de saldar su cuota en periodos de cinco años, lapsos que se conocen como ciclos, sin embargo, el ciclo pasado- el 34- el país tuvo un déficit de 324.7 Mm3, por lo que en el presente ciclo se han entregado mil 779.3 Mm3 y faltan por entregar 378.3 Mm3, que deben ser otorgados antes del próximo 24 de octubre. 

Entrega de agua pone en riesgo agricultura en Chihuahua

Pese a que el gobierno de México, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) aseguran que el desfogue de las presas para cumplir con el tratado no pone en riesgo el abasto a agricultores; campesinos, respaldados por el gobierno de Chihuahua, han protestado para exigir que no se desfoguen las presas ante el temor de que el agua que se les asigne no sea suficiente.

Además, el propio gobernador de Chihuahua, Javier Corral, afirmó que en la entidad hay una sequía atípica, que complica la situación, por lo que pidió a la Conagua que verifique la situación en el estado y use recursos del Fonden para atenderla ante la posibilidad de un daño irreversible.

Sin embargo, la Conagua contestó que el Fonden por sequía sólo es para garantizar el derecho humano al agua, es decir, de consumo en hogares y no para cultivo.

Al respecto, Corral se reunió con campesinos para impulsar una propuesta para garantizar que México salde su deuda con Estados Unidos sin comprometer la agricultura del estado, pero acusó que no ha recibido respuesta de la federación.

La Conagua reconoció que en algunas regiones de Chihuahua hay sequía, sin embargo, aseveró que esto no afecta a la agricultura, ya que con el agua almacenada en las presas se han entregado los volúmenes que el Comité Nacional de Grandes Presas autorizó para los distritos de riego en ese estado.

«La sequía no ha afectado a los Distritos de Riego gracias a que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha entregado a los usuarios el agua programada en el calendario que ellos mismos fijaron y que fue aprobado por el Comité Nacional de Grandes Presas (CNGP)», aseguró en un comunicado emitido ayer.

Este lunes, la Conagua intensificó el desfogue de la presa La Boquilla, lo que generó protestas de campesinos que exigen que se cierren las válvulas, como ha sucedido en los municipios de Ojinaga y Delicias este mismo año y en las que se han reportado actos vandálicos.

Sin embargo, durante las protestas de ayer en La Boquilla, los campesinos lograron que los elementos de la Guardia Nacional que resguardaban la presa se retiraran, tomaron las instalaciones y cerraron las válvulas de desfogue, enfrentamientos en los que se reportó la muerte de una mujer y un hombre herido gravemente.

El gobierno de Javier Corral ha insistido en la exigencia de cerrar las válvulas de las presas, aunque, afirma, su exigencia no ha sido recibida y tras los hechos de ayer, pidió que la Fiscalía General de la República investigue la muerte de la mujer tras las protestas.

​Grupos políticos, detrás de protestas

Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, sostuvo que hay una sobrepolitización en las protestas de este martes en la presa La Boquilla, en Chihuahua. Acusó que la violencia fue impulsada por un grupo político, cuyos integrantes fueron identificados y que se oponen a que México cumpla con el Tratado de Aguas con Estados Unidos, afirmó. 

“Durante meses, la Conagua mostró disposición, pero siempre hubo una única razón, ‘no se va a permitir que se abran las presas’ y esto lo manifestaron diferentes actores políticos que ahora han generado este problema, el tema de fondo es evitar el control de los recursos hidráulicos. No es que les falte agua a los agricultores, lo que no quieren es que la federación defina la política de aguas”, dijo Ricardo Mejía en videoconferencia conjunta con la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Relaciones Exteriores. 

Añadió que durante la protesta pudo verse a alcaldes y ex gobernadores que, dijo, han creado agitación para evitar que se cumpla con el tratado internacional y que han hecho un mal uso del agua. 

“Como lo dijo el Presidente (Andrés Manuel López Obrador), hay una especie de huachicol del agua, es decir, se ha aprovechado este recurso hidráulico para usufructuarla, no como si fuera propiedad de la federación, sino como la propiedad de un conjunto de políticos y de un conjunto de gente que ha medrado ilegalmente con el uso patrimonialista del agua.  

“Cuando México debe cumplir con una obligación de carácter internacional, se han dedicado a agitar los ánimos, a azuzar, causar violencia y a tomar control temporal de instalaciones estratégicas”, afirmó. 

Blanca Jiménez Cisneros, titular de la Conagua, rechazó que no se haya buscado entablar un diálogo con los campesinos y detalló que se han hecho al menos 15 mesas de diálogo, de las cuales muchas se han terminado por la respuesta violenta de los camapesinos. «Hubo negociaciones por parte de Conagua, hubo fácil 15 o 20 mesas de diálogo, muchas de ellas fueron terminadas por agresión porque no se aceptaban las propuestas unilaterales que se hacían». «Nunca se recibían propuestas de cómo aportar con la cantidad que debía aportar Chihuahua al tratado, toda vez que el ciclo agrícola estaba en curso, su miedo era que ese ciclo no recibiera el agua necesaria. Ya están prácticamente concluyendo y recibieron el agua tal y como se les dijo, la necesaria», comentó. 

​Conagua no se ha cerrado al diálogo

Blanca Jiménez Cisneros, titular de la Conagua, rechazó que no se haya buscado entablar un diálogo con los campesinos y detalló que se han hecho al menos 15 mesas de diálogo, de las cuales muchas se han terminado por la respuesta violenta de los mismos. 

«Hubo negociaciones por parte de Conagua, hubo fácil 15 o 20 mesas de diálogo, muchas de ellas fueron terminadas por agresión porque no se aceptaban las propuestas unilaterales que se hacían». 

«Nunca se recibían propuestas de cómo aportar con la cantidad que debía aportar Chihuahua al tratado, toda vez que el ciclo agrícola estaba en curso, su miedo era que ese ciclo no recibiera el agua necesaria. Ya están prácticamente concluyendo y recibieron el agua tal y como se les dijo, la necesaria», comentó. 

FUENTE: Milenio